Proyecto de un aula a pie de calle

Para dar clases, cursos, talleres y asesoramiento

Recordando la antigua oficina de "Senderisla"

Antecedentes.

Hace unos años, cuando trabajaba en Senderisla, contaba con una pequeña oficina alquilada situada en la Avda. República de Argentina de La Laguna. (…Seguro que muchos la recuerdan). A pesar de tener tan solo 20 metros cuadrados, en ella tenía: mi mesa de trabajo, un gran panel donde le había pegado un mapa de Tenerife a escala 1:50000 y donde se podría ver toda la red de senderos que por aquellos años contaba la isla. También tenía algunas sillas y mesas plegables que, junto a una pizarra colocada sobre un caballete y un proyector multimedia colgado del techo, fueron los materiales necesarios para la impartición de charlas, talleres y cursos que frecuentemente allí se daban.  

Por varios motivos, tanto personales como logísticos, tuve que recoger los “bártulos” y dejar aquel local. Algunos meses más tarde, dí por finalizada la etapa y el proyecto de Senderisla y con ella, más de 23 años de experiencias, vivencias y aventuras.

Pero cuando una puerta se cierra…

Pasaron algunos años, y mientras me encontraba trabajando en la tienda Valle Verde Outdoor de La Laguna, mi cabeza no dejaba de dar vueltas con nuevos proyectos. (Es lo que tiene el ser emprendedor y de no calentar nunca la silla, jeje!!)  Que si montar un “Food truck” con comida vegana… Que si grabar un podcast… Que si editar un libro… Hasta que un buen día comencé a perfilar lo que es hoy la “Academia Trekkinando”, pero poniendo toda la atención y el tiempo disponible en la creación y grabación del podcast “Ecos de Montaña”. 

Mientras fueron pasando los meses y algunos episodios del podcast, fui creando y desarrollando poco a poco esta página web, donde ahora mismo te encuentras. También, por aquellos días, estaba inmerso en plena maquetación del libro “Allé”, de Reyes de Miguel, por lo que; entre el trabajo de la tienda, la grabación de los podcast y el libro, ya no disponía de más tiempo para nada. Hasta que llegó el momento de recibir una mala noticia… La tienda Valle Verde Outdoor de La Laguna iba a cerrar sus puertas definitivamente. Ohhhh! Vaya!… Qué pena!…  Bueno…Aquí hago un inciso… Antes de llegar a este punto, el del cierre de la tienda, quiero indicarte, que los propietarios de la misma (Jüergen y Silvia) propusieron traspasármela. Pero al saber el coste económico que ello supondría, les dije que no. Que para mí aquello se salía de mis posibilidades financieras. Les agradecí el gesto, la oportunidad y la confianza que habían depositado en mí durante aquellos dos largos años. Después de las correspondientes despedidas y deseándoles mucha suerte en el futuro, recogí mis cosas y marché hacia mi nuevo destino: la puesta en marcha de la Academia Trekkinando.

Vista parcial de la desaparecida tienda de montaña "Valle Verde" de La Laguna.

Local si, local no.

En cuanto nos trasladamos Vicky y yo a vivir a Santa Cruz, no descarté la idea de volver a alquilar un local para ejercer mi labor profesional cerca de casa.  Al poco tiempo de instalarnos, comencé a indagar por la zona y ver lo que había disponible aunque, eso sí, debía de tener las siguientes características: 

– Ubicarse muy cerca de casa para evitar traslados en coche.
– Que esté a pie de calle y evitar barreras arquitectónicas.
– Que tenga un máximo de 50 ㎡.
– Que esté en una zona tranquila para poder dar las clases y grabar los podcast sin ruidos molestos.
– Que sea económico. Esto es, no más de 300 € mensuales de alquiler.
– Y que sea diáfano para poder distribuir bien los espacios que necesito.

Como podrás comprobar, son unas condiciones algo exigentes, pero creo que están dentro de lo razonable. No?

Y buscando, buscando… al final, todo aparece! 
Si, parece que la magia existe y que todo lo que deseas, de una forma u otra termina por hacerse realidad. 

Encontré uno en la urbanización que está justo frente a la nuestra. Con 45 metros cuadrados y totalmente diáfanos. A pie de calle y con una buena iluminación natural debido a sus grandes puertas acristaladas. Al estar dentro de la propia urbanización, éste se encuentra en una zona tranquila, donde solo pasan los coches del vecindario. Y además está vigilado las 24 horas del día por el personal de mantenimiento. ¿Qué más se puede pedir?!!…

Ah! si… el precio. Pues también cumplía con los requisitos antes mencionados. El precio era de 295 € al mes. Con gastos de comunidad e impuestos incluidos…. Jo! Es justo lo que estaba buscando!!! 

Todos estos muebles no van incluidos. 😉
Con mucha luz natural y sin subir escaleras
Tomando medidas.

Pero no todo sale como se espera.

Como siempre suele suceder, los inconvenientes comienzan a aparecer nada más te abren las puertas del local para que lo veas, tomes las fotos y las medidas correspondientes. Para empezar, te dicen que al estar este local cerrado desde hace ya algún tiempo (varios años ya), tuvieron que darle de baja tanto al servicio de luz, como de agua, por lo que tendría que hacerme cargo yo el darle de alta de nuevo a ambos servicios. Uff! Entonces ya deja de ser un «choyo» el alquilar el local, pues habrá que ir sumando más gastos antes de abrir las puertas al público. 

Negociando con la inmobiliaria encargada del mismo, al menos conseguí que no me cobrasen el primer mes de alquiler, ya que con todas las obras, papeleos y dadas de alta en los diferentes servicios (Agua, luz, teléfono y demás gastos de apertura, como también las pólizas de seguros correspondientes) el negocio no podría comenzar a funcionar, como mínimo, un mes después de su contratación.  Además, había que solicitar los servicios de un instalador electricista homologado para verificar si toda la instalación cumple con la normativa vigente o habrá que realizar algún que otro cambio técnico. 

Haciendo cuentas, el sólo hecho de tener todo en regla y poder abrir el local comercial, el montante económico se situaba en unos 4000 €.- Eso contando que ya dispongo de muchos materiales y equipos técnicos que me ahorraría. Además, reutilizaría y reciclaría muchos muebles y enseres que harían falta para la decoración y la estructuración de las diferentes áreas de trabajo.

 

La idealización del proyecto.

Una vez conocidas todas las piezas de este «puzzle», me dediqué a planificar el espacio disponible y a establecer dichas áreas de trabajo. Comencé por esbozar un pequeño croquis en el ordenador para hacerme una idea de cómo podrían quedar los diferentes espacios, aprovechando al máximo los metros cuadrados disponibles. 

Una de las ventajas de hacerlo así, es que siempre puedes cambiar la ubicación de las cosas sin tener que levantar, ni mover, un sólo gramo de todo lo que necesitas. Que si las mesas, sillas, armarios, etc. etc… 

Con la experiencia adquirida anteriormente, ya uno sabe, más o menos, lo que necesitas para la labor que desempeñas y las que en un futuro se podrán desarrollar, por lo que se simplifica el trabajo, se aminora el tiempo dedicado y se reducen los costes de producción.

La distribución ideada para este local se divide en cuatro áreas o espacios diferentes:
          1ª) Área de Recepción. Este espacio se decoraría como sala de espera o de reunión. Contando para ello con un sillón, un sofá de dos plazas, una lámpara esquinera y una mesa central.  
          2ª) Área de Formación. Este es el espacio principal donde se ubicarían todos los elementos necesarios para la impartición de cursos, talleres y charlas. Esto es: las mesas y las sillas correspondientes  hasta un máximo de 10 participantes. 2 estanterías para almacenar todo el material necesario. 1 mesa con su silla para el/la docente. 1 pantalla de televisión, un proyector y su pantalla de proyección, entre otros elementos funcionales.
         3ª) Área de Grabación. Aquí estaría el cubículo destinado al estudio de grabación para los podcast. Aprovechando el espacio que existe entre el murete del baño y la pared limítrofe del local. Se pondría una mampara con doble acristalamiento para insonorizar la cabina de audición con la de locución. Vamos!..Como las típicas que se usan en los estudios de grabación. 
De una parte, estaría habilitada con una pequeña mesa central y espacio para tres personas. Con los micrófonos y auriculares correspondientes. Y de otra, una mesa y una silla para el control técnico, con todo el equipo necesario para la grabación de podcast, como por ejemplo: una mesa de mezclas, un micrófono, un auricular, un ordenador, altavoces, etc.. etc… Y ambos espacios accesibles mediante puertas independientes.        

Y 4ª) Área de Servicio. Éste baño cuenta de un lavabo con espejo, un inodoro y un plato con ducha. Pero creo que al final, el plato ducha lo anularía y lo dejaría como espacio para almacenaje.  

El croquis inicial del proyecto

Conclusión.

Todo este proyecto está desarrollado, nada más y nada menos que, hace dos años (Septiembre 2018) y dicho local en la actualidad aún sigue disponible. Al estar ubicado dentro de una urbanización, es muy difícil que se alquile. Pero para mí sigue siendo una fantástica opción, pues cumple con todos los requisitos que necesito. No obstante, no quiero imaginar lo que hubiese sucedido si al final, hubiera montado todo este proyecto, desembolsado todo ese dinero y de repente, la pandemia del COVID-19 y por ende, el Estado de Alarma con el confinamiento correspondiente hace acto de presencia…. Uff! No lo quiero ni pensar, pero… ¿Alguien sabe lo que va ha suceder dentro de dos años? 

En fin!… Así es la vida… Pero nunca hay que dejar de soñar, ni dejar de tener ilusiones por aquellas cosas que te hacen crecer y evolucionar como profesionales, ni como personas

Tal vez, algún día….  😉  

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